lunes, 28 de abril de 2008

DÉJÀ VU

No sé si alguien recordará una serie de documentales llamada "La ruta de la seda" a mí me encantaba, nombres exóticos como Samarcanda, Kublai Khan, ... me creaban un deseo de visitar esos lugares y a la vez una desesperanza , que hacia que estuviera casi enganchada , por que creía ciertamente que jamás llegaria a verlos en persona y era la única oportunidad de asomarme a un pasado, para mí romántico , de aquellos tiempos en que parecia que todo estaba por descubrir.
La primera imagen que captó mi atención, siempre algo dispersa, era de unos jinetes cabalgando por una tierra árida , bajo un sol justiciero, no sabia a que etapa se dedicaba ese episodio,pero..."algo" me atrajo al instante;entraban en un desfiladero de paredes rectas y elevadas como un pasadizo, que intuí secreto.Supe que despues de ir todo el dia por ese desierto sofocante allí el aire era de un frescor embriagador( no sé por qué, pero es lo que me vino a la mente) , me quedé esperando a verles llegar al final de tan angosto y a la vez mágico lugar,sabía que allí les esperaba algo especial, no en qué consistía pero... Entonces al ver el final del estrecho camino y aparecer enmarcada por las rojizas paredes ,la imagen del Tesoro de Petra, no pude dejar de mirarlo y tuve la "certeza" de que yo seguí ese camino en otro tiempo o en otro universo, lo sentí como natural, sin asombro de ninguna clase, lo supe y ya está, por supuesto no se lo comenté a nadie, porque yo misma pensaba que estaba pirada.
Bastantes años después, al ver la película de Indiana Jones, el déjà vu, fue más suave tal vez porque ya no era la primera vez.
La vida da muchas vueltas y en 2006, llegó la hora de comprobar si todo había sido un espejismo
de mi fantasia(bastante mermada por cierto, con el paso del tiempo )y visité La Bella Jordania, y como es normal su joya más preciada: Petra. El recorrido se hizo dejándola para casi el final,lo que me dió tiempo a prepararme para mi asignatura pendiente, quería experimentar mi supuesto regreso a la ciudad nabatea y salir de la duda de una vez.
Despues de días y días de calor sofocante, en el Mar Muerto estubimos a 52º, o sea, "pa vernos matao",al entrar al desfiladero que lleva a Petra, El Siq, era temprano pero ya apretaba la temperatura, lo hicimos caminando ,aunque tienes la opción de hacerlo a caballo, como así te van indicando los beduinos , por 5$, y, entonces lo volví a sentir , noté el frescor y la sensación de
bienestar que intuí años atrás. Aunque durante el viaje dudé , allí estaba de nuevo , era cierto, no sentí una revelación tan solo la certeza de algo natural, sereno,yo o alguien que forma parte de mí conocía o reconocia, más que el paisaje, la esencia de aquel precioso lugar ,el estar en tierra amiga, en un lugar de paz. Estas sensaciones me acompañaron todo el recorrido, el guía iba explicando el sistema de suministro y conducción de agua que utilizaban los nabateos , yo alzé la vista y entonces se dirigió a mí y dijo:"Sí estan ahí arriba,camuflados en las paredes , se nota que llevas la lección aprendida" me quedé estupefacta, pues ni siquiera había pensado en nada de eso, pero ,entonces recapacité, ese era el frescor que notaba venir siempre de arriba,y me hacía dudar , pues sobre El Siq tan solo estaba el Sol, ¿ como pude notar el agua después de mas de 2000 años ?.
Al llegar al final, no sin antes haber vuelto la cabeza infinidad de veces para ver desaparecer el camino a nuestra espalda,pues parece que se va cerrando tras cada paso el desfiladero, otra sensación de déjà vu, que no había tenido con anterioridad, despues comentada por el guia pues dijo que era una de las defensas dePetra, que eso asustaba a los enemigos que se adentraban por El Siq ; de pronto ví al fondo la imagen nítida, rosada, magnífica del Tesoro y se acabaron por siempre las dudas, no sé si fué de paso o si viví allí,pero...YO ESTUVE EN ESTE TRAMO DEL CAMINO, nada más me dió sensaciones de antaño, solo allí ,el resto de Petra me emocionó y llenó de satisfacción ,sin temas raros de por medio.
Es la primera vez que explico esta experiencia, y la última, supongo que así sin ver caras de ...incredulidad me haya sido más fácil y por supuesto no tener que dar explicaciones, que no podría darme ni a mí misma, no se pueden sentir con los oidos, si no con "algo" más profundo que no sé como llamarlo.

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